Cuando tienes un montón de ideas en la cabeza
y no encuentras forma de expresarlas por ninguno de los medios posibles, NO ERES LIBRE.
Cuando no eres capaz de criticar a los tuyos por miedo a que tu propio amigo te delate, NO ERES LIBRE.
Cuando notas que tienes un nudo en la garganta cada vez que quieres decir lo que piensas, NO ERES LIBRE.
Cuando te invade el miedo a escribir las palabras adecuadas, NO ERES LIBRE.

No eres libre porque tienes miedo, porque eres prudente ante las consecuencias de expresar tus pensamientos. Miedo a que no solo tú sufras las consecuencias de expresarlas. Este miedo, que en parte es racional, se hace cada vez más grande cuando eres la hormiga y estás entre leones.
Perder el derecho a hablar es como estar atrapado en una de esas pesadillas en las que ves y escuchas todo lo que pasa a tu alrededor pero no eres capaz de moverte. Es como si una fuerza superior hiciera de ti lo que quisiera anulándote como persona.
No permitas que nadie ni nada te anule como persona, que nada impida que expreses lo que sientes, porque aunque no vayas a cambiar el mundo, que por lo menos el mundo te escuche.
y no encuentras forma de expresarlas por ninguno de los medios posibles, NO ERES LIBRE.
Cuando no eres capaz de criticar a los tuyos por miedo a que tu propio amigo te delate, NO ERES LIBRE.
Cuando notas que tienes un nudo en la garganta cada vez que quieres decir lo que piensas, NO ERES LIBRE.
Cuando te invade el miedo a escribir las palabras adecuadas, NO ERES LIBRE.
No eres libre porque tienes miedo, porque eres prudente ante las consecuencias de expresar tus pensamientos. Miedo a que no solo tú sufras las consecuencias de expresarlas. Este miedo, que en parte es racional, se hace cada vez más grande cuando eres la hormiga y estás entre leones.
Perder el derecho a hablar es como estar atrapado en una de esas pesadillas en las que ves y escuchas todo lo que pasa a tu alrededor pero no eres capaz de moverte. Es como si una fuerza superior hiciera de ti lo que quisiera anulándote como persona.
No permitas que nadie ni nada te anule como persona, que nada impida que expreses lo que sientes, porque aunque no vayas a cambiar el mundo, que por lo menos el mundo te escuche.
"La libertad de expresión lleva consigo cierta libertad para escuchar."
BOB MARLEY