La tradición, como todo, tiene su parte buena y su parte mala.
Una de las cosas buenas que jamás cambiaría de mi cultura, es la existencia de esa cohesión familiar que tanto caracteriza a los africanos, ese respeto hacia nuestros mayores, esas reuniones familiares, etc.
Pero las hay que con el paso del tiempo han perdido su verdadero significado ganándose el rechazo de parte de la sociedad entre los que me incluyo.
Pero las hay que con el paso del tiempo han perdido su verdadero significado ganándose el rechazo de parte de la sociedad entre los que me incluyo.

No quiero extenderme sobre un tema cuya complejidad requiere de un mayor estudio, más bien, traer a flote la parte negativa que encierra el concepto de la dote matrimonial en la sociedad ecuatoguineana contemporánea.
La dote matrimonial encierra en sí un signficado que, si bien era razonable en tiempos pasados, carece, desde mi punto de vista, de sentido en la actualidad. Me refiero al significado de "La atribución al sexo femenino como el sexo débil". La evidencia del machismo que encierra este concepto y que se hace visible en la práctica, me habilita para hacer eco de mi feminismo porque, al igual que los hay que lo defienden, cosa que respeto, también los hay que no.
El hecho es que las mujeres siempre han sido acreedoras de unos derechos de los que son titulares y que una sociedad machista siempre las ha negado y, todo ello, por el capricho de una diferencia biológica que ha otorgado al hombre una mayor fuerza física con la que éste ha ido ganando terreno a lo largo de la historia.
Sería insensato de mi parte negar la evidencia de la diferencia física entre ambos sexos, pero más insensato sería reconocer que dicha diferencia física condiciona la superioridad intelectual.
Me resulta increíble que jóvenes con capacidad de raciocinio y con estudios sigan apoyando prácticas tan degradantes para las mujeres apoyándose en una tradición que con el paso del tiempo se ha desvirtualizado por completo.
Y se ha desvirtualizado porque antiguamente, a las mujeres se les prohibía ir al colegio y estudiar. Este hecho tenía la fatal consecuencia de que no podían valerse por sí mismas dada la falta de medios económicos; como consecuencia, el hombre que quisiera casarse con una mujer, tenía que entregar a la famila de ella una cantidad simbólica en dinero o especie para que la mujer pudiera abandonar el hogar familiar y vivir con su marido. Este acto simbólico se hacía en agradecimiento a la familia de la novia.
Actualmente, las mujeres ya se forman en las mismas condiciones que los hombres, por lo que no tiene sentido que se siga pagando, ya no una pequeña cantidad simbólica sino, una cantidad que fija la famila de la mujer, ello sumado a la lista de regalos que piden todos los miembros de la familia al novio y a los juegos tradicionales donde se procura sacar a éste la mayor cantidad posible de dinero.
Esta práctica no representa otra cosa que una compraventa, donde el hombre da una cantidad a cambio de la mujer, como si de la compra de un coche se tratara. Esta práctica no hace más que secundar la idea de que la mujer debe estar sometida al hombre, debe ser sumisa y aceptar que su lugar está en la cocina y no en la oficina...
Pero lo más indignante de este hecho es que las propias mujeres estén a favor y se enorgullezcan de que se paguen esas cantidades por ellas. Este grupo al que denomino "mujeres machistas" conciben la idea de que la mujer está para servir, para escuchar y obedecer, para limpiar y cocinar, para más cosas que los hombres no deben hacer porque así lo establece "el orden natural de las cosas"
ES INCREÍBLE e INJUSTO que después de tantos años de lucha por ocupar un lugar en la sociedad, se siga tratando a las mujeres igual que hace años y que existan mujeres que lo asuman, infravalorando por completo el esfuerzo de aquellas que con coraje y valentía murieron por la causa.
No pretendo que las cosas cambien en un abrir y cerrar de ojos, ni tampoco que se acabe con la dote (la tradicional y simbólica). Solo pido a las mujeres, como dueñas de sus vidas, que dejen de aceptar que se paguen esas cantidades por ellas.
Hay hombres, pocos pero lo los hay, que no apoyan la idea de desembolsar esas cantidades de dinero pero, cuando la mujer acepta, éste, y con todo el derecho del mundo, la considera de su propiedad. De modo que si eres mujer y lo aceptas, lo estás aceptando con todas las consecuencias que ello conlleva.
"La tradición es la tradición". Cierto, pero se pueden dar nuevas expresiones a la misma sin cambiar su esencia.
Hay hombres, pocos pero lo los hay, que no apoyan la idea de desembolsar esas cantidades de dinero pero, cuando la mujer acepta, éste, y con todo el derecho del mundo, la considera de su propiedad. De modo que si eres mujer y lo aceptas, lo estás aceptando con todas las consecuencias que ello conlleva.
"La tradición es la tradición". Cierto, pero se pueden dar nuevas expresiones a la misma sin cambiar su esencia.
Soy africana y no puedo estar más orgullosa de serlo pero, desde luego, no soy partidaria de ciertas
prácticas que conectan con la mentalidad cerrada que sigue caracterizando a gran parte de los africanos.
No quiero que perdamos eso que nos diferencia de otros continentes, nuestra cultura.
Recuperemos el verdadero significado de la dote, devolvámosle su verdadero significado!.
Recuperemos el verdadero significado de la dote, devolvámosle su verdadero significado!.
Sobre la lista de cosas a compar como parte de la dote, lo más triste es que vienen tíos muy lejanos y piden cosas que le costarán casi un ojo de la cara al novio comprarlas. Y éso, hace que la pareja empiece Su nueva vida de casados con una economía muy pobre, y en algunos casos, con deudas.
ResponderEliminarY son esos tíos los mismos que vendrán meses después a pedirle ayuda económica al yerno. Qué ironía!!! En serio que creen que tanto tiene?... y usan expresiones como: “el yerno es una abacería”, en otras palabras “si te casas con nuestra hija, te convertirás en una Fuente de ingresos para nosotros”.
Cuál creen que será el proceder de un hombre que ha sido víctima de tal modo de pensar?
La dote está perdiendo su verdadero significado… cosa que es muy triste.